Hasta 50.609 palestinos han sido asesinados y 115.063 han resultado heridos desde el inicio del conflicto entre Israel y Gaza, una guerra que ha vuelto a retomarse tras el ataque masivo que Israel lanzó sobre la Franja de Gaza el 18 de marzo.
Después de casi dos meses de tregua, la situación se desvió de lo marcado por el acuerdo de paz, con continuas tensiones y discusiones hasta que Israel rompió la tregua con un ataque generalizado que causó más de 500 víctimas en un solo día, momento a partir del cual han continuado los bombardeos y ataques sobre la Franja.

La ruptura de la tregua
A pesar de la permanente situación de tensión, el acuerdo de paz entre Israel y Hamás seguía su rumbo. Se realizaron varios intercambios de rehenes y se mantenía una precaria paz salpicada por escarceos violentos. Pero cuando el 1 de marzo acaba el periodo estimado para la primera fase del proceso de paz y Hamás exige avanzar a la segunda fase, como estaba acordado, Israel se niega a dicho extremo, apuesta por prolongar sin plazo definido la primera fase y exige una renegociación del acuerdo.
La retirada de las tropas israelíes no se había completado como constaba en el acuerdo, proseguían las operaciones militares israelíes aisladas en la Franja y se obstaculizaba la entrada de alimentos y suministros al territorio.
Finalmente la tregua llegó a su fin cuando el 18 de marzo el ejército israelí lanzó un ataque generalizado sobre múltiples objetivos de la Franja. Israel alegó que este ataque respondía a la negativa de Hamás a continuar con la liberación de rehenes, aunque la milicia palestina insistió en su posición por el rechazo israelí a continuar el avance en el proceso de alto el fuego.
La reactivación bélica israelí
El ataque sorpresa golpeó mas de una treintena de objetivos por toda la Franja, muchos de ellos muy dañados en la anterior etapa del conflicto como Rafah, Jan Yunis, Nuseirat, Ciudad de gaza, Yabalia e incluso la zona presuntamente segura de Mawasi.
En esa ofensiva, la mas mortífera desde el inicio de la guerra, murieron unas 500 personas, muchas de ellas mujeres y niños. En el ataque también murieron cinco altos dirigentes de Hamás como el Jefe de Gobierno en Gaza y el Ministro de Interior. Poco después Israel ordenó el desalojo de zonas próximas a la frontera, lo que hacía temer la extensión del conflicto y nuevas ofensivas terrestres. En esta intención se enmarca el intento de retomar el control del corredor de Netzarim que divide la Franja de Gaza en dos mitades y de donde se habían retirado tras el acuerdo de paz.
La primera respuesta de Hamás fue lanzar una oleada de cohetes contra Tel Aviv sin gran éxito, después de dejar un par de días de pausa, según ellos, para dar tiempo a los mediadores en su presión a Israel para el cese de los ataques.
Rafah y la Ciudad de Gaza han sido especialmente golpeadas en esta nueva ofensiva, e incluso se llegaron a dictar órdenes de evacuación sobre algunos barrios de la capital. La extensión de las operaciones militares busca extender la zona de seguridad israelí. En este sentido ha lanzado una nueva ofensiva terrestre en la zona oriental de Ciudad de Gaza en un intento de desmantelar la infraestructura de Hamas en la zona y el intento de liberación de los rehenes que aún pudieran permanecer allí
En Líbano el alto el fuego aún sigue en vigor, aunque la situación es muy tensa y no puede descartarse por completo que ese frente pueda reavivarse. En las últimas horas Israel ha matado en el sur del Líbano a un comandante de Hamas, Hassan Farhat, así como a otros milicianos palestinos.
La política israelí en Cisjordania continúa protagonizada por las operaciones del ejército israelí. Hace más de dos meses lanzó la operación Muro de Hierro en el norte de Cisjordania, especialmente en la ciudad de Yenin, donde ha muerto al menos una treintena de palestinos desde entonces.
La catástrofe humanitaria
Tras la reanudación del conflicto se estima que unos 1.249 palestinos han muerto y 3.002 han sufrido heridas. La destrucción en Gaza no tiene fin y lo poco que podía quedar en pie después de la primera etapa del conflicto vuelve a ser atacado.
Las escasas infraestructuras sanitarias de la Franja son cada vez más precarias. Las tropas israelíes habrían dinamitado el hospital de la Amistad turco-palestino, hospital oncológico de la Franja y que había sido usado como centro de operaciones. También sufrió bombardeos un hospital de Jan Yunis donde, según Israel, era atendido un alto cargo de Hamas por las heridas causadas por otro bombardeo.
Los escombros de los edificios se convierten en tumbas para los que han caído heridos o sepultados por el derrumbe de las estructuras ante la imposibilidad de buscar bajo los restos y la falta de atención de ambulancias por los continuos bombardeos israelíes.
Incluso las organizaciones humanitarias se han visto golpeadas por los ataques. Los cadáveres de varios técnicos de la Media Luna Roja Palestina y miembros de protección civil fueron hallados tras una semana desaparecidos cuando habían ido a atender a varios heridos por ataques de artillería de Israel en Rafah. Fuentes palestinas han denunciado que sus cuerpos se encontraron atados, con disparos en el pecho y enterrados en un agujero.
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