El balance de víctimas del terremoto de magnitud 7,7 en la escala abierta de Richter registrado el 28 de marzo en el centro de Birmania ha aumentado a más de 2.700 muertos y 4.500 heridos, según ha confirmado este martes el jefe de la junta militar, Min Aung Hlaing, quien ha cifrado en cerca de 450 los desaparecidos.
El presidente del Consejo Administrativo del Estado de Birmania ha especificado que hasta ahora se ha confirmado la muerte de 2.719 personas, a las que se suman 4.521 heridos y 441 desaparecidos, en medio de los esfuerzos de búsqueda y rescate en los cientos de edificios derrumbados.
"Es muy probable que los desaparecidos estén muertos. Han pasado más de 72 horas (desde el terremoto), así que no es fácil", ha señalado, antes de adelantar que las autoridades esperan que la cifra de fallecidos sea "superior a 3.000", tal y como ha recogido el portal birmano de noticias Western News.
Asimismo, ha achacado parcialmente la enorme destrucción causada por el seísmo, que tuvo su epicentro cerca de Sagaing, en los alrededores de la ciudad de Mandalay, a problemas con la construcción. "Las personas que vivimos en zonas propensas a terremotos tenemos que prestar atención a los seísmos", ha subrayado, antes de apuntar que "algunas" personas construyeron edificios usando métodos para "ahorrar dinero".
El terremoto dejó además 17 muertos en la capital de Tailandia, Bangkok, a causa del colapso de un edificio en construcción, así como daños de diversa consideración en China, sin que por ahora se hayan confirmado fallecidos en el gigante asiático.
Otro terremoto de magnitud 5 golpea Birmania
Un terremoto de magnitud 5 en la escala abierta de Richter ha sacudido este martes el centro de Birmania, con su epicentro en la zona en la que el viernes se registró un seísmo de magnitud 7 que deja hasta ahora más de 2.700 muertos y más de 4.500 heridos, según el último balance oficial.
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) ha señalado en su página web que el epicentro ha estado ubicado a 16 kilómetros de la ciudad de Mandalay, una de las más afectadas por el terremoto del viernes, mientras que el hipocentro ha estado situado a unos diez kilómetros de profundidad.
Rebeldes de Birmania anuncian tregua
La alianza rebelde de Birmania, formada por el Ejército de la Alianza Democrática Nacional, el Ejército de Liberación Nacional de Taang (TNLA) y el Ejército de Arakán, han anunciado este martes un alto el fuego unilateral y temporal por el terremoto de magnitud 7,7 en la escala Richter registrado el viernes pasado, que ha dejado de momento más de 2.700 muertos en todo el país.
Los tres grupos armados --que lanzaron en octubre de 2023 la llamada 'Operación 1027' contra el Ejército de Birmania-- han indicado en un comunicado que no atacarán a las fuerzas birmanas con el objetivo de facilitar y "apoyar" la "respuesta humanitaria internacional" para paliar las consecuencias del seísmo.
Este alto el fuego, según han matizado, durará al menos un mes, si bien los rebeldes no abandonarán sus posiciones de defensa. "El seísmo ha provocado grandes niveles de destrucción en muchas áreas de Birmania, entre ellas las regiones de Mandalay, Sagaing, Shan, Bago y Naipyidó. Como resultado, muchas personas han perdido sus vidas, sus propiedades, sus formas de vida, sus viviendas, colegios, hospitales y templos", ha lamentado la Alianza de las Tres Hermandades.
"Hemos supervisado y analizado de cerca las consecuencias de este terremoto y deseamos sinceramente que los equipos de voluntarios extranjeros y locales puedan sacar adelante sus operaciones en paz", recoge el documento, que insta, además, a "aumentar los esfuerzos humanitarios".
"Teniendo todo esto en cuenta, no vamos a iniciar combate alguno con las fuerzas birmanas excepto en caso de que sea en defensa propia, por lo que declaramos un alto el fuego unilateral de carácter humanitario para garantizar que las operaciones de rescate se llevan a cabo de forma adecuada", han manifestado.
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