Los Veintisiete han dado este lunes luz verde al acuerdo entre instituciones logrado el pasado enero para armonizar las normas de etiquetado de fertilizantes, con lo que se cumple el último paso para la entrada en vigor una reforma con la que la UE busca no sólo etiquetas más claras y sencillas sino también introducir el formato digital en el sector.

Así, las nuevas reglas promueven el uso voluntario del etiquetado digital para "reducir los costes, la burocracia y la huella ambiental" de los productores, según indica el Consejo en un comunicado, en el que también precisa que los QR o códigos de barra que se introduzcan como etiqueta digital deberán tener una vida útil de al menos 10 años a partir de la fecha de comercialización del fertilizante.

También plantea un etiquetado digital para los productos vendidos a granel siempre que la información necesaria se muestre además en soporte físico en un lugar visible en el punto de venta.

En todo caso, la reforma garantiza que la disponibilidad de información por medios físicos con el fin de proteger a los consumidores o a las personas vulnerables que posean pocas competencias digitales.

 

Garantizar la protección de la salud humana y del medio ambiente

 

De este modo, los fabricantes e importadores podrán elegir si proporcionan la información del etiquetado en un formato físico, digital o una combinación de ambos. Las opciones dependerán de si los productos fertilizantes están destinados a operadores económicos o usuarios finales y de si se suministran con o sin embalaje.

Para garantizar un alto nivel de protección de la salud humana, animal, vegetal y del medio ambiente, cuando el producto fertilizante esté destinado a usuarios finales, la información más importante, como la relativa a la eficiencia agronómica, el uso del producto y su seguridad, deberá facilitarse tanto en formato digital como físico.

Además, las pequeñas y medianas empresas recibirán orientación y programas de formación para desarrollar las habilidades y capacidades necesarias para cumplir las normas.

La Comisión Europea podrá actualizar los requisitos generales de las etiquetas digitales mediante actos delegados.

En su comunicado, el Consejo pone en valor que las soluciones digitales reducen sustancialmente el coste del etiquetado y, al mismo tiempo, facilitan la actualización de su contenido. Además, añade el documento, la cantidad y calidad de información almacenada en formato digital es mucho mayor que en una etiqueta física, cuya legibilidad puede resultar difícil, especialmente en envases pequeños.