Tras una primera mitad de febrero con una importante concentración de lluvias, una segunda mitad parca en precipitaciones hace que se reduzcan ligeramente las reservas de los embalses españoles. Así, en los últimos siete días el agua embalsada ha caído una décima para situarse en el 57,9% de su capacidad potencial. Este estancamiento de las reservas abre la necesidad de una primavera lluviosa que impulse las reservas a cuotas que permitan acumular agua suficiente como para no sufrir de cara al verano.
Evolución del agua en los embalses españoles
En la última semana las reservas disminuyeron apenas 30 hectómetros cúbicos y se quedan en 32.490 hectómetros. Si comparamos estos datos con los del cierre de febrero del año pasado, vemos unas reservas cinco puntos mayores que aquel 52,9% de febrero de 2024, cuando las reservas sumaban varias semanas de crecimiento hasta culminar en el 65,9% a finales de abril.
La situación por cuencas hidrográficas
Las variaciones en la última semana han sido escasas en la mayoría de cuencas, más concentradas en la vertiente atlántica, que ha perdido 68 hectómetros frente a los 38 recuperados por la vertiente mediterránea, en su gran mayoría protagonizados por el Ebro. De nuevo la franja cantábrica concentra los mayores porcentajes de llenado, con todas las cuencas por encima del 70%, mientras que la mitad sur sigue sin recuperar reservas. Así, la cuenca Mediterránea Andaluza permanece por debajo del 30% y el Segura ha caído medio punto por debajo de la barrera del 20%.
La Franja norte mantiene sus espléndidas cifras de semanas anteriores con comportamientos muy variables entre sus distintos ámbitos. El mayor crecimiento ha llegado en el Cantábrico Oriental, que crece un punto hasta el 79,4% del total. El País Vasco ha permanecido invariable en el 95,2%, la mayor cifra de la Península, mientras el resto de cuencas ha visto cómo sus reservas descendían. El Cantábrico Oriental ha descendido 1,4 puntos para quedarse en el 84,9%, Miño-Sil ha caído 1,7 puntos y se sitúa en el 73,7% y el mayor descenso lo ha experimentado Galicia Costa, que ha perdido 2,8 puntos y ha bajado hasta el 86,8% de su capacidad total.
En las principales cuencas de la Península ha habido ligeras variaciones, ambas a la baja. El Duero ha bajado una décima pero aún permanece en un importante 71,1% de su capacidad. Mayor ha sido el descenso en el caso del Tajo, tres décimas menos que la semana pasada hasta situarse en el 61,5% del total.
La situación tampoco ha sufrido grandes variaciones en la mitad sur atlántica donde, una semana más, el Tinto, Odiel y Piedras vuelve a ser una excepción, con un crecimiento de medio punto semanal y unas reservas del 93,0%. Con unos números más propios de su región aparece el Guadiana, que logra recuperar una décima y se mantiene en el 48,1%. Peores cifras arroja el Guadalquivir que, a pesar de ganar dos décimas, no va más allá del 40,5%. Las peores cifras de la zona están en el Guadalete-Barbate, que merced a la décima recuperada en la última semana logra superar ligeramente el 30%.
La vertiente mediterránea vuelve a arrojar dos realidades muy distintas. Por un lado el Ebro y el Júcar, con relativos crecimientos y cifras bastante positivas y, por otro lado, el resto de cuencas, con pérdidas y números preocupantes. En la última semana el Ebro ha ganado seis décimas que le dejan con un magnífico 78,8%. Por su parte, el Júcar también ha logrado recuperar una décima para mantenerse con un 51,8% de su capacidad. Menos positivas son las cifras en el resto de cuencas. Así, Cataluña pierde tres décimas y cae hasta el 31,2%; la cuenca Mediterránea Andaluza se mantuvo sin variaciones en el 29,3% y las peores noticias llegan desde el Segura, que volvió a perder medio punto y cae hasta un 19,5%, sin visos de una recuperación próxima.